Meditación Abril 2018

Queridas Damas y Caballeros: En el mes de abril, os invito a meditar la catequesis sobre la Santa Misa del Papa Francisco,  en la audiencia de 8 de noviembre de 2017. Quiere el Santo Padre dirigir la mirada hacia el “corazón” de la Iglesia, la Eucaristía. Para los cristianos, es fundamental “comprender bien el valor y el significado de la Santa Misa, para vivir cada vez más plenamente nuestra relación con Dios”.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Bendita  y alabada sea la hora en que María Santísima vino en carne mortal a Zaragoza, por siempre sea bendita y alabada. Gracias, Señora del Pilar, por haber venido a Zaragoza, y dejarnos TU PILAR, fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor.

Recuerda el Papa  el gran número de cristianos que, en el mundo entero, a lo largo de la historia de la Iglesia, “han resistido hasta la muerte por defender la eucaristía; y cuántos, todavía hoy, arriesgan la vida para participar en la misa dominical”.

Cita a los cristianos del norte de África  que en el año 304, durante las persecuciones de Diocleciano, fueron arrestados mientras celebraban la Santa Misa.  Al preguntarles el procónsul romano por qué lo hicieron, sabiendo que estaba absolutamente prohibido, respondieron: “Sin el domingo no podemos vivir”, “si no podemos celebrar la eucaristía, no podemos vivir, nuestra vida cristiana moriría”.

Jesús ya había anunciado: “Si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día”.

Aquellos cristianos del norte de África nos dan  testimonio de que “se puede renunciar a la vida terrena por la eucaristía, porque ésta nos da la vida eterna, haciéndonos partícipes de la victoria de Cristo sobre la muerte”.

La Eucaristía  es la fuente de la que “fluye agua viva para la vida eterna, que hace de nuestra vida un sacrificio espiritual de alabanza y de agradecimiento y hace de nosotros un solo cuerpo con Cristo”.

 Eucaristía significa “agradecimiento a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo que nos atrae y nos transforma en su comunión de amor”.

Un tema central para el Concilio Vaticano II es la formación litúrgica de los fieles, indispensable para una verdadera renovación. Y éste es también el objetivo que se plantea el Papa: “crecer en el conocimiento del gran don que Dios nos ha donado en la eucaristía. La eucaristía es un suceso maravilloso en el cual Jesucristo, nuestra vida, se hace presente”.

Participar en la misa “es vivir otra vez la pasión y la muerte redentora del Señor. Es una teofanía: el Señor se hace presente en el altar para ser ofrecido al Padre por la salvación del mundo”.

Lamenta el Santo Padre que, muchas veces, mientras el sacerdote celebra la Eucaristía –Cristo presente-, hablamos entre nosotros. Afirma: “cuando tú vas a misa, ¡ahí está el Señor! Y tú estás distraído. ¡Es el Señor! Debemos pensar en esto… ¡es el Señor quien está allí! ¿Entendido? No lo olvidéis. Participar en la misa es vivir otra vez la pasión y la muerte redentora del Señor”.

Plantea algunas preguntas: ¿por qué se hace la señal de la cruz y el acto penitencial al principio de la misa? Y hace un paréntesis: ¿Habéis visto cómo se hacen los niños la señal de la cruz?  Hacen un gesto confuso.

Por eso “es necesario enseñar a los niños a hacer bien la señal de la cruz”. “Así empieza la misa, así empieza la vida, así empieza la jornada. Esto quiere decir que nosotros somos redimidos con la cruz del Señor la misa no es un espectáculo: es ir a encontrar la pasión y la resurrección del Señor. Por esto el sacerdote dice: levantemos el corazón”.

Pedimos a Nuestra Señora del Pilar que sintamos el deseo de conocer y amar más el misterio de la Eucaristía, sacramento del Cuerpo y la Sangre de  Jesús.

Damas y Caballeros: Que el Señor os bendiga y la Virgen os guarde.

Vuestro Director Espiritual: Pedro-José.