MEDITACIÓN MES DE MARZO 2019

Queridas Damas y Caballeros:

En el mes de MARZO seguimos meditando las catequesis del Papa Francisco sobre los mandamientos de la Ley de Dios.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Bendita y alabada sea la hora en que María Santísima vino en carne mortal a Zaragoza, por siempre sea bendita y alabada. Gracias, Señora del Pilar, por haber venido a Zaragoza, y dejarnos TU PILAR, fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor.

El Santo Padre se detiene en el tema de la idolatría: “No habrá para ti otros dioses delante de mí” (Éxodo 20, 3). El mandato prohíbe hacer ídolos o imágenes. Los cristianos podemos preguntarnos: “¿quién es realmente mi Dios? ¿Es el Amor Uno y Trino o es mi imagen, mi éxito personal, quizá dentro de la Iglesia?” Leemos en el Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2113 “La idolatría no se refiere sólo a los cultos falsos del paganismo. Es una tentación constante de la fe. Consiste en divinizar lo que no es Dios”.

Indica el Papa Francisco: “Se puede crecer en una familia nominalmente cristiana pero centrada, en realidad, en puntos de referencia externos al Evangelio. El ser humano no vive sin centrarse en algo”.

El mundo, sigue diciendo el Romano Pontífice, “ofrece el “supermercado” de los ídolos, que pueden ser objetos, imágenes, ideas, cargos”. Nosotros, advierte, “debemos rezar a Dios, nuestro Padre”.

Recuerda que una vez fue a una parroquia en la diócesis de Buenos Aires para celebrar la santa Misa. Fue caminando. Atravesó un parque bonito. Y “en ese parque había más de 50 mesas cada una con dos sillas y la gente sentada una delante de otra. ¿Qué hacían? El tarot. Iban ahí “a rezar” al ídolo. En vez de rezar a Dios, que es providencia del futuro, iban ahí porque leían las cartas para ver el futuro. Esta es una idolatría de nuestro tiempo”.
Nos pregunta: “¿cuántos de vosotros vais a que os lean las cartas para ver el futuro? ¿Cuántos de vosotros, por ejemplo, habéis ido para que os lean la mano para ver el futuro, en vez de rezar al Señor? Esta es la diferencia: el Señor está vivo; los otros son ídolos; idolatrías que no sirven”.

Dice el Mandamiento: “No te harás ni escultura ni imagen alguna… No te postrarás ante ellas, ni les darás culto” (Éxodo 20, 4-5). Comenta Francisco: “En la antigüedad se hacían sacrificios humanos a los ídolos, pero también hoy: por la carrera se sacrifican los hijos, descuidándoles o simplemente no teniéndolos; la belleza pide sacrificios humanos. ¡Cuántas horas delante del espejo! ¿Cuántos gastos para maquillarse? También esta es una idolatría. No es malo maquillarse; pero de forma normal, no para convertirse en una diosa”.

Las estructuras económicas –afirma el Papa- “sacrifican vidas humanas”. “Pensemos en tanta gente sin trabajo. ¿Por qué? Porque a veces sucede que los empresarios de esa empresa, de esa compañía, han decidido despedir gente, para ganar más dinero. El ídolo del dinero. Se vive en la hipocresía… Y se arruinan vidas, se destruyen familias y se abandonan jóvenes en mano de modelos destructivos, para aumentar los beneficios”. Otro ídolo es la droga. “Cuántos jóvenes arruinan la salud, incluso la vida, adorando este ídolo de la droga”.

“No les darás culto”. Explica Su Santidad: “Los ídolos esclavizan. Prometen felicidad pero no la dan; y te encuentras viviendo por esa cosa o por esa visión, atrapado en un vórtice auto-destructivo, esperando un resultado que no llega nunca… los ídolos prometen vida, pero en realidad la quitan. El Dios verdadero no pide la vida sino que la dona, la regala. El Dios verdadero no ofrece una proyección de nuestro éxito, sino que enseña a amar. El Dios verdadero… dona a su Hijo por nosotros… enseña a vivir en la realidad de cada día, en lo concreto”.

Nos invita a pensar: ¿Cuántos ídolos tengo? ¿Cuál es mi ídolo favorito? “Reconocer las propias idolatrías es un inicio de gracia, y pone en el camino del amor”. El amor “es incompatible con la idolatría”. “Para ir detrás de los ídolos, de un ídolo, podemos incluso renegar del padre, de la madre, de los hijos, de la mujer, del esposo, de la familia de lo más querido. Los ídolos nos roban el amor, los ídolos nos hacen ciegos al amor. Para amar realmente “es necesario ser libres de todo ídolo”.

Queridas Damas y Caballeros: Pedimos a Nuestra Señora del Pilar que nos ayude a erradicar los ídolos que nos tienen esclavizados y poner al verdadero Dios en el centro de nuestra vida.

Vuestro Director Espiritual: Pedro-José.