MEDITACIÓN MES DE NOVIEMBRE 2019

Queridas Damas y Caballeros: En el mes de noviembre, os invito a meditar las palabras del Papa Francisco  al comienzo del Sínodo de la Amazonía.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Bendita  y alabada sea la hora en que María Santísima vino en carne mortal a Zaragoza, por siempre sea bendita y alabada. Gracias, Señora del Pilar, por haber venido a Zaragoza, y dejarnos TU PILAR, fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor.

El Sínodo para la Amazonia, en palabras del Papa, tiene cuatro dimensiones: “la dimensión pastoral, la dimensión cultural, la dimensión social y la dimensión ecológica”. La dimensión pastoral es la esencial. Debemos acercarnos “con corazón cristiano” y ver la realidad de la Amazonia “con ojos de discípulo para comprenderla e interpretarla con ojos de discípulo” y “con ojos de misioneros”. El amor que el Espíritu Santo puso en nosotros “nos impulsa al anuncio de Jesucristo”. “Nos acercamos a considerar la realidad amazónica, con corazón pastoral, con ojos de discípulos y misioneros porque nos urge el anuncio del Señor”.

Indica el Romano Pontífice: “No hemos venido aquí a inventar programas de desarrollo social, o de custodia de culturas, de tipo museo, o de acciones pastorales con el mismo estilo no contemplativo con el que se están llevando adelante las acciones de signo contrario: deforestación, uniformización, explotación. Ellos también hacen programas que no respetan la poesía —me permito la palabra—, la realidad de los pueblos que es soberana”. Advierte el Papa: “Tenemos que cuidarnos de la mundanidad… La mundanidad se infiltra siempre y nos hace alejar de la poesía de los pueblos. Venimos a contemplar, a comprender, a servir a los pueblos; y lo hacemos recorriendo un camino sinodal, lo hacemos en sínodo, no en mesas redondas, no en conferencias o en discusiones ulteriores; lo hacemos en sínodo, porque un sínodo no es un parlamento, no es un locutorio, no es demostrar quién tiene más poder sobre los medios y quién tiene más poder entre las redes para imponer cualquier idea o cualquier plan. Esto configuraría una Iglesia congregacionalista, si pretendemos buscar por medio de las encuestas quién tiene mayoría. O una Iglesia sensacionalista tan lejana, tan distante de nuestra Santa Madre la Iglesia católica, o como gustaba decir a san Ignacio: “nuestra Santa Madre la Iglesia jerárquica”. “Sínodo es caminar juntos bajo la inspiración y la guía del Espíritu Santo. El Espíritu Santo es el actor principal del sínodo. Por favor, no lo echemos de la sala”.

Manifiesta el Papa que el Instrumentum laboris “es un texto mártir, destinado a ser destruido, porque es punto de partida para lo que el Espíritu va a hacer en nosotros y, ahora, caminar nosotros bajo la guía del Espíritu Santo”.

Continúa el Romano Pontífice: “Ahora hay que dejar que el Espíritu Santo se exprese en esta Asamblea, se exprese entre nosotros, se exprese con nosotros, a través de nosotros y se exprese “pese” a nosotros, pese a nuestras resistencias, que es normal que las haya, porque la vida del cristiano es así”. Y pregunta: “¿cuál será nuestro trabajo aquí para asegurar que esta presencia del Espíritu Santo sea fecunda? Primero de todo, orar. Hermanas y hermanos: yo les pido que recemos mucho.

Invita el Papa Francisco a “reflexionar, dialogar, escuchar con humildad, sabiendo que yo no sé todo. Y hablar con coraje, con parresía, aunque tenga que pasar vergüenza, decir lo que siento, discernir y, todo esto dentro, custodiando la fraternidad que debe existir aquí dentro. Y para favorecer esta actitud de reflexión, oración, discernimiento, escuchar con humildad y hablar con coraje”.

Pide el Santo Padre “la actitud de respeto, de cuidar la atmósfera fraternal, el aire de intimidad es importante. Y se trata de no ventilar todo, como viene, afuera… Se trata de delicadeza y de prudencia en la comunicación que haremos fuera… porque, un proceso como el de un sínodo se puede arruinar un poco si yo al salir de la sala digo lo que pienso, digo la mía, y entonces se da esa característica que se vio en algunos sínodos: del sínodo de adentro y del sínodo de afuera. El sínodo de adentro que sigue un camino de Madre Iglesia, de cuidado de los procesos y el sínodo de afuera que, por una información dada con ligereza, dada con imprudencia, mueve a los informadores de oficio a equivocaciones”.

Queridas Damas y Caballeros, oremos para asegurar que la presencia del Espíritu Santo en la nueva Exhortación   sea fecunda.

Vuestro Director Espiritual: Pedro-José.