reglamentoNació esta Asociación “porque era manifiesto el anhelo de Zaragoza entera, que, desde hacía muchos años, estaba deseando la creación de una asociación de hombres que, agrupada en torno a la Santa Columna, venerasen a nuestra excelsa Patrona, trabajasen por extender su culto y devoción y manifestaran su fe y su fervor en otros sectores de la acción católica”.

Muestras de ese anhelo que en Zaragoza se sentía fueron -según nos relata uno de los primeros Caballeros- “unos bellísimos artículos del notario de Zaragoza D. José M.ª Laguna Azorin, un grandioso proyecto concebido por D. Joaquín Briz García y presentado al Cardenal Soldevila, y la idea lanzada por el impulso apostólico de algunos sacerdotes y religiosos”.

Pasó todavía algún tiempo, no mucho, y el nuevo Sr. Arzobispo, D. Rigoberto Domenech y Valls, hizo suya la idea de crear esta Asociación y así empieza su interesante historia.

Para darle forma, encargó la redacción de unas bases-reglamento a una Comisión formada por los M. I. Sres. D. Santiago Guallar y D. Ignacio Bersabé, canónigos; D. Pedro Dosset y D. Luis Latre, sacerdotes; y D. José M.ª Sánchez Ventura y D. Manuel Gómez Arroyo, seglares.

Estamos viviendo así los últimos meses del año 1927. El 17 de octubre de ese año, el Sr. Arzobispo aprueba el reglamento, y el 21 de noviembre nombra la Junta Directiva, que se constituye como tal el día 23 del mismo mes.

Acta de la primera reunión de la Asociación

Sus nombres y cargos son estos:

Director:
M. I. Sr. D. Ignacio Bersabé.
Presidente:
D. Manuel Gómez Arroyo.
Vicepresidente:
D. José María Sánchez Ventura.
Tesorero:
D. Román Izuzquiza Arana.
Vicetesorero:
D. José Guallar López de Goicoechea.
Secretario:
D. José Latre Jorro.
Vicesecretario:
D. Enrique Pérez Pardo.
Vocales:
D. Luis G. de Azara, D. Mariano Baselga Ramírez, D. Joaquín Briz García, D. Santiago Baselga Ramírez, D. Luis García Molins, D. Constantino Más Trinchan, D. Ramón Murillo Ortiz, D. Antonio Portales Serrano, D. Miguel Sancho Izquierdo, D. Maiiano Sancho de la Sala Valdés y D. Antonio Valero.

En esta primera reunión se toman tres acuerdos concretos:

  • Primero: Comenzar su andadura con la presencia, como tal Junta, en pleno, a las 8 de la mañana del día 26 de noviembre sábado, día dedicado a la Virgen, en la Santa Capilla “para oír la Santa Misa y recibir la Sagrada Comunión de manos del Sr. Director, iniciando con este acto de fervorosa piedad sus gestiones, y para pedir a la Santísima Virgen del Pilar su bendición y apoyo en favor de la Junta misma y de cuantos ingresarán en la Asociación a Ella consagrada y que por ella había de crecer y florecer y dar copiosos frutos de buenas obras”.
  • Segundo: Pedir al Sr. Arzobispo que, a la obligación de rezar todos los días un Ave María a la Santísima Virgen del Pilar, que señala el Reglamento para los socios activos, se añadiese la de rezar la jaculatoria: “Bendita y alabada sea la hora en que María Santísima vino en carne mortal Zaragoza.”
  • Tercero: Trabajar con todas sus fuerzas para que, lo antes posible, “miles de hombres sintiesen el gozo y la urgente necesidad de velar ante la Imagen de la Virgen como Caballeros suyos, viviesen corno verdaderos cristianos y actuasen como apóstoles de Jesucristo y devotos hijos de la Virgen”.

(resumen del escrito de nuestro Director Espiritual, publicado en la revista El Pilar, el día 12 de octubre de 1997)